03/08/09

NAHUALT VISITA CAPELLADES DE CARTAGO

Nahualt en las alturas de Capellades

Santa Cruz. El frio intenso de la pequeña Capellades de Alvarado, en Cartago,un paraíso a 1650 metros de altitud, entre las faldas de los volcanes Irazú y Turrialba, recibió un día del mes de julio a 55 niños y jóvenes de la Asociación Taller de Danza Folclórica Nahualt, acompañados por un “montón” de padres de familia.
Capellades, rodeado de azules montañas, con blancas nubes que parecen descansar en sus regazos, es un pueblo de labradores en todo el sentido de la palabra, que arrancan a la tierra productos hortícolas de calidad y rendimiento. Los lugareños, de tez blanca, pelo claro, mejillas rojas, manos callosas y botas de hule, conservan una tradición de excelente trato, casas de puertas abiertas y calles limpias.
Tal vez, sus costumbres, comidas, bailes, gritos y canciones difieren del folclor guanacasteco, pero coinciden en las costumbres básicas del ser costarricense, al recibir un visitante y despedirlo como un amigo.
Ese día, el Taller de Danza Folclórica El Labrador, conmemoraba su décimo aniversario y todo el pueblo estaba presente. En las dos presentaciones de Nahualt, el pueblo, de pie ovaciono a los santacruceños, fue algo así, como la recompensa por los “frillales” que helaban hasta el alma.
El otro día, los anfitriones hicieron gala de una presentación artística, realmente inconmensurable, con sus flores, carretas típicas, verduras y desfile de santería encabezado por su Santo Patrono, San Isidro Labrador, sobre un fondo escénico perfecto del Templo Colonial de Nicoya, incluyendo el “Viva Blas”, su reloj y pesadas puertas.
Como recuerdo del intercambio, Nahualt dejo una réplica, tallada en madera, de la imagen del negrito de Esquipulas, a ver si en complicidad con San Isidro, por allá también se “jala” sus milagros.